SUGUS

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Apertura de puertas: 23-30
Precio de taquilla : 6€
Venta anticipada: Taquilla

Con ustedes los Sugus, combo dedicado en corazón y huevos al viejo y sucio estilo, por la vía neoyorquina y por la vena festiva. Tras un tiempo largo sin editar, vuelven a la carretera con Highschool revenge , un ejercicio de punk arrebatadoramente fresco. “Estamos orgullosos de seguir haciendo lo mismo después de diez años, es lo que nos gusta y no sabemos hacer otra cosa, aunque muchas veces se critica a los grupos por esto. Parece que el cambiar de estilo va ligado a la madurez y esas estupideces, pero si disfrutas con algo, ¿por qué no seguir haciéndolo?” . Le damos con la razón en la cabeza, porque además hacen lo mismo e igual de bien que antes. Los madrileños Sugus gustan de actualizar y perpetuar el legado ramoniano (y el de su saga) hasta límites insospechados. Lo hacen partiendo de unos orgullosos textos, tan simplones como efectivos. “¿Nuestros textos simples? ¿Quién no ha deseado nunca tener una Mobylette Campera? ¿Por qué se da por hecho que Boy George es maricón? La verdad es que nos divierte tocar y, sobre todo, las melodías, por lo que nos podemos tirar meses sin letras, haciendo ‘guachi-guachi’ hasta que un día antes de la grabación no nos quedan más cojones que ponernos a escribirlas” . Pues dejémoslo en que sus textos son poco trascendentes y, eso sí, escritos con huevos. Lo que es incuestionable es que rinden homenaje al punk aferrados siempre a los mástiles de sus guitarras eléctricas, que parecen conectadas a un voltaje superior y achicharrante. “Lo verdaderamente reseñable es que hemos soltado un poco el pie del acelerador, aunque seguimos yendo deprisa. Hemos buscado dar más importancia a las melodías, cosa que antes, con tanta zapatilla, pues no era posible” . Los temas que nos presentan en este nuevo disco son certeros puñetazos de fuerza y velocidad. “Somos tan gilipollas que aun hoy pensamos que el punk rock nace con los Ramones y muere con Rouse. Por otro lado, la velocidad es la única forma de luchar contra esos grupos lentos como Suckin’ Dicks o La Cripta” . Velocidad, una obsesión que engordan sobradamente a lo largo y ancho de este nuevo álbum. ¿Tenéis algo en contra de las canciones de tres o cuatro minutos? “Son aburridas y no hacemos rock progresivo, hacemos punk rock. ¿Qué pretendes hacer en cuatro minutos con los mismos tres acordes? De hecho en el disco se nos fue la olla y hay un par de canciones de casi tres minutos, demasiado. A menudo al acabar los temas nos planteamos que nos han quedado largos, quizá nos obsesiona un poco el tema. De todas formas son infinitamente más largos los temas de Highschool revenge que los del anterior disco” . La influencia de otras bandas sale a relucir cuando hablamos de su banda punk favorita en directo, “Esta es una pregunta que no se contestaría dos veces de la misma manera. Hoy por hoy uno dice Ramones ‘porque sí’ (es incapaz de dar una explicación más coherente); otro dice que se lo pasó muy bien viendo a SNFU; otro sigue dándose de cabezazos por no haber podido ver a Screeching Weasel y no quiere saber nada de esta cuestión y el cuarto miembro dice que los Dickies, por decir alguno” . Pildorazos punk, esa es su especialidad, grageas cargadas de efectos nocivos para neuronas tristes o dubitativas, pastillas recetadas por estos doctores con nombre de caramelo que cambian la bata y los zuecos por chupas de cuero negras y destrozadas Converse de colores. ¿Ha habido alguna colaboración destacable en el disco? “Fue maravilloso tener al teclista de Elvis Costello y los Attractions metiendo el órgano en dos temas. Aparte de eso, los muchachos de Rojo Omega estuvieron dando unas palmas (que quedaron fatal) y su bajista aprovechó para quedarse en el grupo” . En fin, que vive rápido, vive feliz y busca venganza. Turrón & Babas (todaslasnovedades.net)