SAL DE MI VIDA presentando su disco “Directamente” + LOS DESGRACIAUS

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Apertura de puertas: 22:30
Venta anticipada: 10 € en Taquilla

“Directamente”. Sal de Mi Vida. O mejor… no salgas…
¿Quieren saber cómo “la culebra de Deme” se convirtió en “el conejo de Loreto”? ¿Cómo se puede estar así de a gusto contigo, “los dos juntitos”, sin tener “ni patatas, ni huevos, ni caldo, ni buñuelos”… y de repente tener que decirte “adiós mi amor” porque eres absolutamente incapaz de ser puntual? ¿Cómo unos tipos que se codean con Modelos, Burning, Trastos o Zoquillos recuerdan, 25 años después, a “Nacha y los Ramones”, a “Disco Grande, Flor de Pasión, Onda Dos, FM, Dominó” (y hasta el Diario Pop) para acabar reconociendo que aunque nada siga igual, están “muy bien aquí”?
Pues todo eso van ustedes y se lo preguntan a Sal de Mi Vida, que por cierto llevan 25 años en las nuestras y aún no queremos que salgan. Y aunque quisiéramos… me temo que no sería posible. Se agarrarían con uñas y dientes a ese rocanrol tirando a chulesco y vacilón que ha sido su principal combustible en este cuarto de siglo. Han vuelto hace 5 años –nunca se han ido del todo, en realidad- y ahora, lo dice otra de sus letras, “solo quieren cantar”. Lo dice –qué curioso- la letra de “Y ahora ¿qué?”
Una pregunta que los muchachos de Sal de Mi Vida muy bien se pudieron hacer –sin ir más lejos- después de su concierto del 9 de noviembre de 2012 en El Juglar. Michel, Pablo, Mariano, Ángel… y Beni, que celebraba ese día su 50 cumpleaños (ya ves tú) se respondieron que “Directamente” había que enseñarle al mundo lo que ocurrió esa noche. Como pequeño ejemplo de su amor por el rocanrol… y por los amigos. Amigos como Casilda, de Los Modelos y Estación Victoria, que llevaba casi 30 años sin subirse a un escenario y… no se notó nada. O Tores, de Trastos. O Mario Martínez, guitarrista de La Unión. O Amparo Gimeno de El Clan. O Jaime y Gerardo de Londres 10. Y todos los que estaban fuera del escenario, como muestra de los que han venido y se han quedado… o se han ido… a lo largo de este cuarto de siglo.
Y así, “Directamente”, nos llegan 15 de las canciones que allí, en ese garito de Lavapiés –joder, no se puede ser más castizo- se interpretaron. Propias y ajenas. Entre amigos. Un disco que sabe a fresco y a cercanía, pero a la vez tiene el sabor y el poso de 25 años. Que demuestra que el escenario es y será el hábitat natural de este ahora quinteto por el que pasaron otros músicos, otros amigos: Gerardo, Antonio, Jaime, Carlos, Allan, Pau, César… Un disco que es como ese “dulce despertar”: para solo sentir y no dormir, para olvidarse del mundo… Vamos, que no, que no salgáis… que os quedéis… ¡Coño!
Luis Miguel Flores