PAUL COLLINS BEAT + SMILE

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Apertura de puertas: 23-30
Precio de taquilla : 15 €
Venta anticipada: 12 € anticipada en ESCRIDISCOS

PAUL COLLINS BEAT

Nuevo álbum, “Ribbon of gold”, 24 de marzo de 2008

Clásico entre los clásicos, Paul Collins firmó con The Beat en 1979 el que es considerado por muchos como el mejor disco de power-pop de todos los tiempos, y desarrolló durante los ochenta una carrera plagada de grandes canciones. Ahora, dos años después de su celebrado regreso con “Flying high”, y de una gira de más de un centenar de actuaciones con su nueva y espléndida banda, Paul Collins vuelve en plena forma, con un disco que mantiene un equilibrio perfecto entre las canciones más vigorosas y explosivas y los emocionantes e intensos medios tiempos que evidencian la madurez y la credibilidad de un músico que vuela de nuevo tan alto como en sus mejores tiempos. Un glorioso disco de rock and roll tan clásico como vigente.

Después de doce años sin grabar, la vuelta de Paul Collins en 2005 (con “Flying high”) supuso una magnífica sorpresa para los aficionados al mejor rock and roll, una inesperada y formidable noticia. Acorralado por el peso de sus legendarios primeros discos, Paul entró en los primeros años noventa en un largo periodo de sequía creativa que lo mantuvo, salvo ocasionales actuaciones con formaciones inestables, al margen de la escena musical. Felizmente, en los últimos años la inspiración ha vuelto a sonreír a este neoyorquino ahora afincado en nuestro país. Y con ella, las ganas de volver a los escenarios para demostrar que los años no han hecho sino consolidar su talento para escribir fabulosas canciones de pop atemporal como las que ahora ha registrado en su esperado e imponente nuevo disco, “Ribbon of gold”.
Acompañado por una banda espléndida, que encima de un escenario derrocha clase y energía, y con un imbatible nuevo disco bajo el brazo, Paul tiene ahora todo lo necesario para resituarse en la primera fila del pop internacional.
Así lo hizo desde finales de 2005 con la edición de “Flying high”, un disco que recibió espléndidas críticas tanto en nuestro país como en Estados Unidos y varios países europeos en los que también fue editado. La gira de presentación del mismo, que se prolongó durante prácticamente dos años, y que además de numerosas ciudades españolas incluyó actuaciones en Italia, Suecia, Francia o Estados Unidos, entre otros, fue todo un éxito.
Con su banda en estado de gracia, absolutamente engrasada después de más de un centenar de conciertos por todo el mundo (sobre todo en España, pero también Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Suecia, Francia…), Paul Collins se presenta con el mejor disco de su carrera desde “The Beat”.
Producido por Chips k (miembro del grupo de punk – rock and roll sueco Sator y responsable de la producción de discos de Nomads o Hellacopters), el nuevo disco muestra a un Paul Collins absolutamente inspirado, capaz de remitir a las mejores y más vibrantes canciones de su primerísima época y de ofrecer igualmente una faceta más reposada e intensa, con tiempos medios de emocionante belleza. Entre medias, un puñado de soberbias canciones que repasan lo mejor del rock americano de los últimos treinta años con una clase y una personalidad fuera de lo común.

Paul Collins. Biografía

Más conocido en España que en cualquier otro país del planeta, Paul Collins es uno de los referentes fundamentales del power-pop norteamericano de los últimos años setenta. Sus dos primeros álbumes son clásicos entre los clásicos del género y las formidables canciones que los conformaban han sido y siguen siendo un modelo admirado e imitado por cientos de bandas en todo el mundo.
Los Beat se formaron en San Francisco tras la disolución de los seminales Nerves, en los que Paul tocaba la batería, mientras que Peter Case y Jack Lee se ocupaban de la guitarra y el bajo, respectivamente.
Rápidamente, los Beat ficharon por la compañía de management de Bill Graham, quien a su vez les proporcionó un prometedor contrato con Columbia. Su extraordinario álbum de debut, una increíble sucesión de canciones radiantes, enérgicas, directas y refrescantes, grabadas, además, con un espléndido sonido derivado en buena medida del patente entusiasmo de la propia banda, se convirtió en una referencia ineludible para cualquiera que, desde entonces, se haya dedicado al pop de guitarras más enérgico y vibrante.
Después de un par de cambios en la formación, la banda volvió a los estudios de grabación. Las presiones de la compañía provocaron nuevos problemas en la grabación y producción del disco, quedando archivado durante casi dos años. Finalmente, el disco apareció en 1982. “The kids are the same” es otra impecable muestra del talento de Collins para escribir magnéticas y emocionantes canciones con un poderoso cargamento melódico y un vigoroso y versátil sonido de guitarras.
A partir de entonces, Paul y su bajista Steve Huff se convirtieron en los únicos miembros fijos de la banda, reclutando baterías y guitarristas de forma ocasional.
El tercer disco fue un mini-Lp, “To Beat or Not To Beat”, editado en una pequeña compañía independiente. El disco contenía, sobre todo, la formidable “All over the world”, que sonó con insistencia en las emisoras españolas de la época. Otro mini-álbum, “Long Time Gone”, fue editado en el sello francés Closer. La canción que lo abría, “Brokenhearted”, es, en cualquier caso, otra fantástica pieza magníficamente recibida por los locutores de la época.
Sus estancias en España comenzaron a prolongarse a mediados de los ochenta, fichando incluso por el sello independiente madrileño Twins, que editó “Live at The Universal”, grabado en la añorada sala madrileña de la Plaza de Manuel Becerra.
De vuelta a los Estados Unidos, Collins grabó ya en los noventa un par de discos en los que todavía se puede apreciar su talento para componer joyas de la talla de “I Could Have Told You So” (en el álbum que sacó DRO en 1992) o “It´s Gonna Be a Long Time” (en el que editó su propio sello, Wagonwheel, un año más tarde). Ocasionalmente ha trabajado como productor de bandas españolas como La Granja o, más recientemente, los Protones.
En 1997 realizó una gira acústica por varias ciudades españolas, de la cual se seleccionaron diferentes grabaciones para confeccionar “Live in Spain”, un disco en el que se repasa lo mejor de su cancionero.
Después de los excelentes resultados de “Flying High”, editado a finales de 2005, ahora Paul regresa con “Ribbon of gold”, su mejor colección de canciones desde los tiempos de The Beat.

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PAUL COLLINS BEAT WEB OFICIAL

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SMILE

Smile was born in 1996 leaded by the singer-songwriter John Franks who got together with ex-members of the bands Gravestones and Little Fish. Ever since the beginning Smile have been playing gigs specially in the Basque Country. I can’t think of any place where they haven’t had a chance to display their soft, melodic acoustic tunes, and with well known bands like Wilco, Donavon Frankenreiter, Waterboys, Dean & Britta, Bart Davenport, Sunday Drivers…!!!

In their songs you will find a bit of retro 60’s, hippy west coast blend (Lovin Spoonful, Buffalo Springfield…) as well as a mellow 70’s vocal touch (Neil Young, CSN, America…). And of course a feel of the new acoustic mouvement (Jack Johnson, Ben Harper, Jayhawks…).
Combining all these influences, Smile has created music which evokes classic sunsets, friendly camp fires and good vibes that will soon have the listener smiling along to the optimistic, positive, sunny lyrics.

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Ribbon of Gold es el nuevo álbum de Paul Collins´ Beat, editado por Rock Indiana. Producido por Chips K (hellacopters, Nomads), el disco contiene 10 nuevas canciones de esa leyenda del pop que es Paul Collins.
Después de doce años de silencio discográfico, Paul Collins resurgió con “Flying high”, grabado en casa con su nuevo lugarteniente, el guitarrista Octavio Vink y germen de lo que habría de ser su nueva banda española. “Flying high” fue un asunto sencillo con un puñado de canciones que revitalizaron y ampliaron la carrera de Paul. Desde los sonidos clásicos a lo The Beat como “Rock and roll shoes” o “More than yesterday” al pop melódico de “Hellen” y el rock de raíces de “Will you be a woman”, el disco abarca todas las facetas de Paul como compositor. “Queríamos dejar hablar a las propias canciones-explica Paul-. Sabía que habría bastante escepticismo al respecto de un nuevo disco después de tanto tiempo, y ya que como dijo Elvis “la música pop cambia cada seis meses” pensé que lo mejor era presentar mis nuevas canciones de la manera más sencilla, a pesar de que sin presupuesto ni productor sabía que no podríamos conseguir el sonido de un gran disco. Era como empezar de nuevo, pero sabía que con la ayuda de Octavio lo lograríamos”.

Tres años y cientos de conciertos después, se ha convertido en una sólida realidad. The Paul Collin´s Beat han tocado por toda Europa y han viajado por dos veces al festival South By Southwest, en Texas (USA). Tanto los fans de toda la vida como los nuevos han tenido la oportunidad de disfrutar viejos clásicos como “Rock and roll girl” o “Don´t wait up for me” junto a canciones nuevas como “Afton place” y “All over town”. Desde el material de los Nerves y los Beat a las nuevas canciones, la banda arrasa en directo con un impecable repertorio elaborado a lo largo de más de treinta años de trayectoria.

En uno de sus conciertos europeos, en el festival Road To Ruin celebrado en Roma, la banda conoció al productor Chips Kiesby, conocido por su trabajo con bandas suecas de rock and roll como los Nomads o Hellacopters. Según Paul, “Juancho, mi manager y bajista, y yo estábamos recuperando el resuello en el backstage después de la actuación cuando vimos a ese tío con el pelo de color rojo brillante. Yo le pregunté a Juancho, ¿quién coño es este tío?” y me dijo que era uno de los mejores productores que conocía. Me acerqué a él y le dije, “Hola, soy Paul Collins, ¿quieres producir mi nuevo disco?” Él dijo “Sí, claro”

Unos cuantos meses después la banda estaba en Gotemburgo, Suecia, grabando “Ribbon of gold”. “Sabía que ahora sí podíamos hacer un gran disco”, comenta Paul sobre la grabación. “Sabía que era mi oportunidad de hacer un disco con una gran producción, pero también quería un disco que fuéramos capaces de tocar en directo, que fuera honesto y real. Chips era el productor perfecto. Conocía a la banda, es un fan desde mis primeros discos y sabía cómo trasladar mi sonido a un disco”.

Los resultados son rotundos. No hay más que empezar a escuchar “Ribbon of gold” y uno comprueba que Collins es tan bueno como siempre. Las canciones sacuden, excitan, emocionan… muestran de manera inequívoca que nos hayamos ante uno de los talentos más sólidos de América. Desde sus humildes orígenes en la época de los Nerves a su época multinacional en Columbia Records hasta sus posteriores años “indies” Paul Collins prueba sin asomo de duda que está aquí para quedarse. Y como Collins dirá siempre…. “Keep on rocking!”