MASTRETTA (Fiesta de:Música para un guateque sideral)

Compartir
Apertura de puertas: 23-30
Precio de taquilla : 900
Venta anticipada: Taquilla

Ignacio Mastretta Rodríguez nace en Barcelona el 9 de Mayo de 1964 y se traslada de muy niño a Santander donde cursa estudios de bachillerato y termina la carrera de piano en el Conservatorio Jesús de Monasterio de Santander. En el año 87 funda el grupo Las manos de Orlac, una mezcla de pop y música caribeña , donde canta y toca infinidad de instrumentos. Con este grupo publica dos álbumes: “La Furia”(1988) y “Salud y pesetas”(1989). Se instala en Madrid en el año 1991 en el barrio de Malasaña y desde 1992 hasta 1999 ejerce de técnico de sonido en la mítica sala El Sol donde cientos de grupos de todo el mundo confiaron en sus manos a los controles. Tras ir paseando su maqueta por infinidad de compañías multinacionales que le rechazaban por la rareza de su propuesta, es atendido por la independiente madrileña Subterfuge Records, que crea la colección Música Para un Guateque Sideral para publicar el primer trabajo de Mastretta, el single instrumental “Higballito” (nombre de un cocktail mexicano que se nombra en una novela de Hemingway ) en verano de 1998. Grabado por completo en el estudio portátil que tiene en su dormitorio, combina el moog silvante, los ritmos selváticos con la influencia de Nino Rota y baterías de jazz.La crítica musical lo acoge con gusto y es en diciembre de 1998 cuando publica su primer álbum: “Melodías de Rayos X”. Una selección de instrumentales elegantes y sabrosos, que cuenta con la colaboración vocal de Ana Belén en uno de sus temas. Melodías de Rayos X no es un álbum electrónico, aun así es elegido por los críticos de El País como Mejor Álbum Electrónico Español de la Década de los 90.
Desde el año 1998 es el compositor de las músicas de los desfiles del diseñador español Jesús del Pozo, y es en 1999 cuando publica el EP “Música para el desfile de la colección de otoño-invierno 1999-2000 de Jesús del Pozo”. Para esa fecha ya ha puesto música a los spots publicitarios de marcas como Wolkswagen Polo o Bitter Kas. En Enero del 2000 publica su segundo álbum: “Luna de Miel”. Una obra peculiar ya que estás compuesta de 11 canciones interpretadas por 10 mujeres de diferentes países: las mexicanas Julieta Venegas y Alaska, la argentina Rubi, la italiana Beatrice, la catalana Raquel Pascual de Fromheadtotoe, la sudanesa Rasha, la donostiarra Iranzu Valencia de La Buena Vida, la cubana Gemma Corredera y las madrileñas Cristina Lliso, Ana Belén y Ajo de Mil Dolores Pequeños. El hilo conductor de “Luna de Miel” es el canto irónico y triste de mujeres en apuros cotidianos. La única vez que se ha presentado Luna de Miel en directo ha sido durante dos días de Mayo del 2000 en el Colegio Mayor San Juan Evangelista. En Febrero del 2000 publica la banda sonora de “Asfalto”, el 4º film del realizador vasco Daniel Calparsoro, que es nominada ese mismo año en los premios Goya de cine como Mejor Banda Sonora. En Mayo publica la BSO del cortometraje “Malas compañías” del malagueño Antonio Henz. Con motivo de la XI Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, en Noviembre de 2000, publica “Bascombe” un CD single inspirado en el cine fantástico, con versiones de “Star Wars” y “Mars Attacks”
En el 2001, además de tocar por toda América acompañando a Julieta Venegas, ha compuesto las bandas sonoras del largometraje “El sueño del caimán” de Beto Gómez y del cortometraje “Desaliñada” de Gustavo Salmerón y, en noviembre, verá la luz su nuevo trabajo “Música de automóvil”. En su faceta de productor ha trabajado para los mexicanos Liquits, Tonino Carotone y Peret. Ha remezclado a Fangoria y a los mexicanos Titan y ha colaborado con infinidad de bandas como el mítico cantante italiano Renato Carossone, Peret, los Enemigos, Mercromina y las asturianas Pauline En La Playa. Ha tocado en festivales internacionales como el Pop Komm alemán, el Arezzo Wave en Italia, en México Estados Unidos…

Mastretta. Octubre de 1999 La vida a su gusto Mastretta está de enhorabuena, ya que, desde hace algunos meses, puede presumir de que sus necesidades económicas están cubiertas gracias a sus composiciones y arreglos. 1999 ha sido un año agitado en la agenda del multiinstrumentista, que acaba de publicar el CD-EP "Música para el desfile de la colección Otoño-Invierno 1999-2000 de Jesús del Pozo". "Creo que es la cuarta vez que trabajo para un desfile de este creador. Aquí la música te permite una total libertad: tienes una cadencia con la que caminar y un fragmento melódico. Lo demás es desarrollarlo y variar para no dar sensación de aburrimiento", cuenta Nacho, quien se muestra satisfecho de poder vivir de su propia música después de varios años como técnico de sonido.

No hace mucho tiempo que Mastretta publicó "Melodías para rayos X", álbum cuyas ventas fueron escasas. No obstante, su contenido gustó. "Me cuentan que en determinados locales donde suena la gente se acerca a preguntar qué es. Creo que mi música tiene un formato clásico, al estilo de la música americana de los años diez o veinte, pero con algunas peculiaridades. Por ejemplo, está grabada con ordenadores digitales, samplers y se añaden elementos cinematográficos", define el propio autor. Mastretta ha logrado introducir dos composiciones suyas en sendos spots televisivos y está terminando la banda sonora original de la película de Daniel Calparsoro "Asfalto", cuyo estreno está previsto para el invierno. Además ha intervenido en otro film de Carlos Saura Jr., donde readapta temas de Roberto Carlos y Luis Aguilé al formato de una orquesta de pueblo. Por si fuera poco, prepara un álbum completo en el que varias voces femeninas intervendrán en el mismo y cuya salida se espera para octubre. Mastretta no se considera un instrumentista virtuoso, sino un músico que cuenta con algunos estudios de piano y que luego se atrevió con otros instrumentos. "Técnica no tengo con ninguno, aunque sé cómo tocar un saxo o un clarinete. Al fin y al cabo, todos tienen las mismas notas. Pero no hago solos porque no sé lo suficiente y no me voy a poner a estudiar cuando ahora dedico mi tiempo, fundamentalmente, a componer". "Melodías de rayos X" ha sido licenciado en varias países de Europa y también en México, hacia donde se ha dirigido Nacho. "Voy a promocionar el disco, producir por primera vez a un grupo y preparar un concierto pendiente. Es bueno que te hagan caso fuera, ya que esta música tiene unas ventas patéticas aquí. Se trata de una música agradable pero que no la apoyan los medios. No me importarín las ventas si no fuera por la inversión que está haciendo Subterfuge: me gustaría que obtuvieran rentabilidad de todo esto". Mastretta. "Música para el desfile de la colección Otoño-Invierno 1999-2000 de Jesús del Pozo". Subterfuge 21.170 Mastretta. Enero del 99 Guateque sideral Llevaba sin sacar un disco desde el 91, cuando vio la luz el último trabajo de Las Manos de Orlac, y eso, como él dice, "es mucho tiempo". Desde entonces no ha estado parado, pero tampoco había podido ver plasmadas sus canciones en un nuevo álbum. Ahora ha llegado de nuevo su hora y parece que los resultados están obteniendo los frutos esperados. Se llama Nacho Mastretta. No tenía suerte. Tenía guardadas en su casa más de cuatrocientas canciones, pero su estilo no casaba con ninguna de las modas que iban pasando por el panorama musical. Así, ocupaba el tiempo en otros menesteres: hacía música para cortos, para desfiles de moda, para vídeos sobre naturaleza, componía canciones para músicos cubanos y brasileños, participaba como invitado en el último disco de La Marabunta y, al mismo tiempo, trabajaba como técnico de sonido en El Sol, ocupación que continúa manteniendo. "Tenía una maqueta con diez temas. Otra maqueta más. Esta se la presenté a Subterfuge y les gustó. Lanzaron 'Highballito' en single tal y como estaba en la maqueta para que la gente fuera conociendo cuál era mi proyecto. Como el álbum tardó en salir tres meses olvidé el material de la maqueta y sólo incluí piezas nuevas compuestas en ese espacio de tiempo". "Melodías de rayos X", el primer disco en solitario de Mastretta, sale dentro de la serie "Música para un guateque sideral" y, en verdad, hace honor al título de la colección. Jazz, lounge y formas exóticas se dan la mano en una colección de piezas que se han culminado con mucho cuidado y con una elegancia exquisita. "Es muy lógico que recuerde al jazz "--comenta Nacho--", ya que la estructura de las canciones es jazz, blues clásico, sin estribillos. Lo que pasa es que no tiene improvisación y, por tanto, no es jazz. Lo del lounge no se lo veo tanto. Traduzco elementos de músicas exóticas, brasileñas, cubanas, mexicanas… pero no con la intención de aportar exotismo, sino como parte presente en las propias bases de las canciones". ¿Más datos? "Para mí es más importante lo emocional que lo estético. Si quieres poner las cosas bonitas haces otro tipo de música, pero no éste. Yo no tenía intención de agradar y por ello la melodía está muy acentuada. Es poner en primer plano lo emotivo, no hacer canciones ligeras". En este caso, es evidente que Nacho puede definir su música mejor que nadie. Una de las peculiaridades de su disco es que, salvando pequeñas colaboraciones, él toca todos los instrumentos. "Las armonías son de muchos instrumentos. Lo que pasa es que hoy en día, con una tecnología rudimentaria y económica como la mía, te montas en casa un estudio que te permite hacer muchas cosas por ti mismo. Yo no puedo contar con gente para grabar, pero con el conocimiento que tengo de los instrumentos y la tecnología adecuada sí puedo grabar esas canciones". Su control de tantos instrumentos (clarinetes, saxos, armónica, moog, piano, órgano, acordeón, guitarras, bajo, flauta, marimba, percusiones…) es algo que viene de antiguo. "De pequeño me regalaron una armónica y, como la tocaba bastante bien, mis padres decidieron que debía estudiar música. Completé los estudios de piano, pero se me hacía muy pesado lo de estudiar. A mí lo que me gusta es enredar y así he ido estudiando instrumentos por mi cuenta. Como sé lo fundamental, que es la música, aprender un instrumento me es relativamente fácil. No soy un maestro en ninguno, pero toco muchos". ¿Dance? Además, Nacho también coquetea con los sampler y hace sus propias mezclas, lo que ha dado pie a que se le ubique en alguna esquina del panorama dance. "Si hablamos en sentido estricto es cierto que yo utilizo instrumentos electrónicos, pero lo cierto es que no hago ni techno ni dance con ellos. Los prejuicios hacen que la gente crea que sólo los artistas de techno usan tecnología, pero no es así. Trabajar con estos aparatos es fantástico, muy práctico. Potencian el desarrollo de la creatividad". En el álbum también participan como invitados Ricardo Moreno, Santiago Mouriño y Pablo Novoa, miembros de La Marabunta. Junto a ellos aparece también Ana Belén. "Yo le he hecho a Jesús del Pozo la música de sus tres últimos desfiles y él conoce a Ana por el tema de la ropa. Jesús me sugirió que Ana podía colaborar en un tema y yo, ya ves, encantado. Fue una experiencia estupenda y ella tiene un dominio de la voz enorme. Tenía que cantar una pieza dificilísima y la grabó en una toma. Yo me quedé alucinado". Ahora queda lo más importante. El disco está teniendo la suficiente repercusión como para que Mastretta deje de ser un fantasma. El presentarse en directo es algo que habrá que hacer tarde o temprano. "Ahora no puedo tocar el material del disco porque necesitaría una banda amplia conmigo. Por lo menos, ocho personas: tres vientos, un piano… Tendría que ser una orquestilla y no estoy en disposición de montarla. La compañía me pidió que hiciera algunas presentaciones para promocionar el disco y lo que hago es improvisar sobre unas bases pregrabadas muy sencillas. Cuando actúe en serio presentaré el material del álbum, pero no antes. Si no dispusiera de esos músicos me daría la impresión de hacer un fraude al oyente: sería como presentarle un resumen de mi música. Entiendo que es la compañía la que considerará si llega el momento oportuno porque yo no soy millonario y necesitaría músicos muy buenos". Una de las cosas que Nacho ha cuidado enormemente en su álbum ha sido el sonido (estuvo trabajando sólo con las percusiones dos meses), pero, al mismo tiempo, grabó muchos de los temas en una toma para mantener la espontaneidad. Es algo parecido a lo que hace siempre que toma posesión del equipo de sonido de El Sol, sala en la que trabaja como técnico. Le pregunto por su opinión sobre las bandas que tocan en la sala. "Allí puedo ver entre dieciséis y veinte bandas cada mes y eso me permite estar bastante al corriente de lo que pasa. Un porcentaje muy alto de los grupos que tocan allí me gusta, lo que me hace pensar que la escena está en un buen momento y que en El Sol se programa bastante bien". E.P.ESTEBAN PÉREZ TODAS LAS NOVEDADES