LAURA VEIRS & THE TORTURED SOULS

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Apertura de puertas: 23-30
Precio de taquilla : 18 €
Venta anticipada: 15 € anticipada en TickTackTicket y

Hace más o menos un año, los críticos descubrieron con Carbon glacier a una artista a punto de conquistar la cima. La de los grandes escritores de canciones, no la otra. Doce meses después, producto de una actividad frenética, dando la vuelta al mundo para tocar hasta en el último rincón, Laura Veirs entrega Year of meteors , el disco con el que debe descubrirla el resto del mundo.

Sitúense. Un campamento geológico en algún desierto perdido de China. Una joven estudiante de Seattle con pinta de apocada que se siente fascinada por los elementos, que invierte horas y horas buscando piedras y examinándolas, que se puede pasar una noche entera tumbada contemplando el Cosmos. Tiene una visión. Se marcha de allí, abandona la novela de tintes autobiográficos que estaba escribiendo –“llevaba unas 90 páginas pero no tenía ni título” – y se vuelve a Seattle para escribir canciones. “Nunca había dejado realmente de hacerlo, pero necesitaba que me dieran un empujón para decidirme y dedicarme a ello en serio. Llevaba en bandas desde los 19 años, principalmente grupos punk, pero nunca había tocado sola. A los 25 saqué un disco autoeditado y di conciertos por mi cuenta. Así fui haciendo bastantes amigos, algunos de los que de un modo muy natural acabaron dentro de la banda con la que toco” . La banda se llama Tortured Souls y en este nuevo disco de Laura Veirs, Year of meteors , pierden definitivamente la etiqueta “de acompañamiento”. “La verdad es que grabando me di cuenta de que tenía una banda enorme y tenía muchas ganas de integrarla completamente, de trabajar los temas juntos desde el principio. No quería limitarme a llevas unas canciones compuestas en casa y que ellos se ajustasen a lo que les decía, me apetecía muchísimo crear con ellos” . No es una coartada de compositora para disimular sus carencias como intérprete, como a veces sucede con algunos autores. Los que la hayan visto actuar pueden testimoniar que es una guitarrista muy por encima de la media, que explota con muy buen gusto recursos y efectos. “Sí, me encanta jugar con pedales y cuando toco sola siempre me acompaño de uno para hacer loops . Así no sueno tan folk y creo espacios, que es probablemente lo que más me guste de hacer canciones” , explica, al otro la do de la línea telefónica.

Espacios, atmósferas, imágenes y sobre todo paisajes, que son los grandes protagonistas del disco. No siempre de este mundo, porque la exploradora Veirs flota con gran facilidad. “Tal y como yo lo concibo, Year of meteors es un disco espiritual, metafísico, en el que intento un encuentro entre dos mundos, el interior y el exterior. Y con eso no me refiero sólo a mí respecto al resto del planeta, sino a esta relación en sí misma; ese afán de trascendencia, la necesidad de buscar desde lo pequeño algo hermoso cuando todo lo que hay a nuestro alrededor es tan… tan inhóspito y gris. Las letras las escribí en casa, pero el álbum nació antes, cuando estaba de gira con mi disco anterior. Esa sensación de viaje y búsqueda, de constante descubrimiento, la obsesión con la fugacidad y el movimiento, se contagió a las canciones de alguna manera que no me acabo de explicar” . Perdiéndose en la galaxia pero sin levantar los pies del suelo firme, recuerda en cierto modo a esa idea del viaje cósmico y orgánico que preconizaba Gram Parsons. “No le he escuchado demasiado y es curioso, porque muchos artistas que me entusiasman le admiran un montón. Aunque sí, lo que pretendo con mi música tiene bastante que ver con eso” . Una referencia, esta sí, muy conscientemente relacionada con Laura: Walt Whitman. “Sí, es un poeta que me encanta. El título del disco lo tomé de un poema suyo” , reconoce. Un poema en el que el creador de la lírica épica norteamericana e improbable fuente de inspiración para generaciones de escritores de canciones, de Bob Dylan a Jeff Tweedy, escribe “¿que soy para ti sino otro meteorito más?”. “Whitman hacía este tipo de metáforas con la naturaleza en la que hombres, plantas, piedras, estrellas, están todos al mismo nivel, una igualdad que a mí me emociona porque es exactamente como entiendo la vida” , dice Veirs. Una asociación de ideas causal –los geólogos de la vieja escuela suelen ser buenos dibujantes, siempre con carboncillos a mano– nos descubre que Laura Veirs no sólo pinta acuarelas para evadirse, sino que es una gran admiradora de Rembrandt, Georgia O´Keeffe y Picasso. También de Van Gogh, su favorito, y de Joan Miró, cuya pintura describe como “muy impactante” . Luego, hace memoria con Picasso de por medio: “Recuerdo que con 15 años estaba aprendiendo español en Salamanca y me llevaron de excursión a Madrid. Allí vi el Guernica y me dejó literalmente sin palabras. No había visto nada tan desgarrador en mi vida” .

Year of meteors , por cierto, es un disco impresionante. Tiene unas canciones tremendas –“Galaxies”, “Magnetized”, “Spelunking”… – y un sonido por el que Suzanne Vega habría sido capaz de matar. Muestra a una escritora en estado de gracia, que no se esconde tras giros irónicos, citas pusilánimes o emoción impostada, no desperdicia ni una palabra y las carga de sentido. Si su discurso no tiene grietas ni cimas y bajadas, la música suena igual de cohesionada. No pierdes el tiempo escuchándolo y diferenciando arreglos, instrumentos o planos diferentes: es un todo. Si Carbon glacier era algo más que un indicio de que detrás había una artista grande, en su segunda entrega para el sello Nonesuch, satisface de largo cualquier expectativa. Cuando responde a la entrevista está de gira como telonera de Sufjan Stevens, pero si todo va medianamente normal, en unos meses esa situación podría invertirse sin ningún problema. En Nonesuch, un indudable garante del buen gusto con un catálogo de ensueño, apuestan por ella muy fuerte. “Compartir compañía con Caetano Veloso, Wilco, Magnetic Fields, Emmylou Harris, Joni Mitchel o Bill Frisell, que me ayudó mucho para firmar con Nonesuch, es algo tan increíble que a veces me tengo que pellizcar para darme cuenta de que es real. Entienden mi música y me apoyan un montón, lo que siempre me da muchísima confianza” , admite, filtrando una emoción sincera. Manuel Piñón (www.todaslasnovedades.net)